Ganar a la frustración es el reto. Cuando uno juega, cuando uno compite, gana o pierde, pero el enemigo muchas veces es uno mismo, no el contrario. Cuando los miedos aparecen. Cuando lo das todo y no consigues la meta. Cuando pones en juego todas tus energías y la pierdes en vano. Cuando lo das todo por los demás. Cuando pones tu voluntad al servicio del resto. Cuando regalas ese "algo" que hace que vencer o perecer en el intento marque la diferencia. Cuando la frustración hace su aparición y no sabes controlarla, porque no sabes que la llevas dentro, destruyéndote por dentro. Cuando tus valores se caen. Cuando la confianza se perdió por el camino. Cuando ya no quieres seguir luchando, ni por ti, ni por los demás. Cuando solo quieres huir y salir corriendo. La frustración te ha destruido.
El verdadero partido comienza y termina en uno mismo. Ganarle la partida a la frustración. Seguir luchando por tus valores. Levantarte una vez más, por ti y por los demás. Seguir confiando hasta el final del camino. Seguir sacando ese "algo" que marca la diferencia entre los que llegan hasta el final o se van por otro camino, es el reto.
Kn!
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